¿No se deben de decir los secretos de la masonería?

Leí en Vicente Alcoseri una intervención que decia que no se deben de decir los secretos de la masonería. Respeto eso, pero la verdad es que aun cuando se digan “secretos” de estado masónico, no los entenderán. Se requiere la vivencia, el haber trabajado en un taller, incluso para los que nos decimos iniciados el 90% o más, no entendemos porque no oímos y no vemos y si somos holgazanes para aplicar la hermenéutica esotérica y masónica, mucho menos aplicaremos la duda filosófica y por lo tanto no investigamos. Es penosos decirlos, pero si ya se hubiera entendido, comprendido y practicado los mensajes encubiertos ya el mundo estuviera en orden. Ahora hay más violencia, más corrupción, menos respeto a los mayores, a los niños y a la sagrada mujer. No hay que preocuparse de ello, preocupemonos de nosotros ser ejemplo para arrastrar con la congruencia de nuestros actos.
En la actualidad los recién iniciados olvidan el proceso de su iniciación y se lanzan de lleno a buscar bibliografía, que muchas veces les ocasionan desviaciones y en su entendimiento porque no las comprenden. Si no son capaces de entender su liturgia, por la holgazanería que reina en la actualidad en ellos..
Y ello se debe a la falta de instrucción y orientación entre otras cosas, por ello se grita al unísono […] ¡A las armas hermanos… la Masonería está en peligro! … La masonería, en los históricos tiempos que estamos viviendo, tiene que acelerar el ritmo de sus acciones internas y externas, hacer una exhaustiva revisión de Dogmas, Filosofías, Doctrinas, Ideologías, Principios, Leyes, Reglamentos, Usos y Costumbres, afianzar lo bueno, corregir lo erróneo y obsoleto, modificar estructuras y hábitos e introducir nuevos instrumentos y programas educativos.
La masonería del siglo XXI, nos exige actitudes dispuestas al verdadero cambio y nos obliga, a que, con la mayor seriedad y sinceridad posibles, superemos resistencias de intereses creados que se aferran a rutinas y estructuras que debemos de superar… son grandes tareas de fondo, que requieren de los verdaderos y auténticos masones comprometidos con la Orden, la Institución y la Masonería, sí ser congruentes con su decir y con su hacer, en el compromiso ineludible de aquellos que amamos a nuestra gloriosa institución, en la realización de cambios estructurales y cualitativos en las políticas y estrategias del desarrollo de nuestra orden y que exigen de inmediato un trabajo ordenado y eficaz y un gran esfuerzo de eficiencia.
En nuestra humilde y modesta experiencia, nos lleva a pensar que no es en la Institución donde está la causa del malestar, sino en la práctica defectuosa en el proceso de la selección de candidatos hasta su ingreso e Iniciación y nula formación masónica de sus miembros y sobre todo en la deficiente preparación de sus dirigentes (Fuente: La Importancia de la Iniciación masónica. Real Gran Dieta Hermética Mixta Internacional, 2013) […] somos conscientes que pese a los esfuerzos logiales, las fallas y/o carencias de la instrucción masónica se manifiestan permanentemente.
Estas son sobre todo de orden organizativo y metodológico para impartir la docencia, lo que pensamos tiene su origen en un error conceptual, que ha venido debilitando las columnas de nuestra Augusta Institución, por ejemplo:
Es un grave error el considerar que la instrucción es responsabilidad exclusiva de los vigilantes. En realidad lo es de toda la Orden y especialmente de los maestros masones.
Es muy importante conceptuar, que la francmasonería no es otra cosa que una escuela donde se aprende el arte de vivir. Y esto se efectúa filosofando, es decir pensando sobre la vida. Pero el reto es actuar de conformidad con los lineamientos que uno mismo se ha impuesto fruto de la reflexión efectuada […] Podemos decir que en el templo masónico se elabora la teoría, pero que puertas afuera es donde corresponde ponerla en práctica, produciéndose una interacción entre la teoría y la praxis, fruto de la cual tendremos la trascendencia masónica.
“Por una Humanidad con Luz”

1 comentario

  1. Tienes razón hermano, hoy en la francmasonería la instrucción es muy pobre o casi nula, en mi experiencia no tuve instrucción ninguna por parte de los maestros de mi logia ni en el grado de aprendis, ni en el de compañero, y yo creo que por eso en estos momentos ya no pertenezco a la institución.

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